Salsa Buffalo para alitas
La salsa buffalo es ese glaseado brillante, picante y ácido que convierte unas simples alitas en un clásico de las tardes de partido: una salsa picante de cayena batida con mantequilla derretida hasta que ambas emulsionan en una salsa lisa y envolvente. En boca es luminosa y avinagrada al principio, con un final suave y mantecoso y el punto justo de picante para que quieras otra. Calentar los ingredientes juntos a fuego bajo es lo que mantiene la mantequilla integrada en lugar de que se separe formando una capa grasienta por encima.
Derrite suavemente 1 barra (115 g) de mantequilla sin sal en un cazo pequeño a fuego medio-bajo sin dejar que se dore, e incorpora con unas varillas 1 taza (240 ml) de salsa de cayena Frank's RedHot, 1 cucharada de vinagre blanco, ½ cucharadita de ajo en polvo y 1 cucharadita de azúcar moreno; lleva a un hervor muy suave y bate sin parar de 3 a 4 minutos hasta que la salsa quede brillante, lisa y ligeramente espesada en una emulsión estable. Prueba y ajusta con una pizca de cayena para el picante y un poco de sal para equilibrar; úsala templada, mezclando unas 2 o 3 cucharadas por ración con alitas calientes y crujientes, o déjala enfriar y refrigérala.
- Mantén el fuego bajo y bate sin parar para que la mantequilla emulsione con la salsa picante en lugar de separarse en una capa grasienta.
- Mezcla la salsa con las alitas mientras ambas estén calientes: una salsa templada se adhiere, una fría resbala.
- Añade la cayena y la sal al final y ve probando, ya que las marcas de salsa picante varían mucho en picante y en sal.
Equipment
- Cazo pequeño
- Varillas
- Tazas y cucharas medidoras
- Espátula resistente al calor
- Tarro o recipiente hermético
Ingredientes
Salsa
- 240 ml Salsa de cayena Frank's RedHot Original, o cualquier salsa picante de cayena
- 115 g mantequilla sin sal, cortada en trozos
- 15 ml vinagre blanco destilado
- 1 g ajo en polvo
- 6 g azúcar moreno claro, opcional; equilibra la acidez
- 0.5 g cayena molida, opcional; para más picante
- 1.5 g sal marina fina, al gusto
Elaboración
- PASO01
Esta salsa se hace rápido, así que ten la salsa picante, el vinagre, el ajo en polvo, el azúcar moreno, la cayena y la sal medidos y a mano antes de encender el fuego. Corta la mantequilla en varios trozos para que se derrita de forma uniforme.
- PASO02
Pon un cazo pequeño a fuego medio-bajo y añade la mantequilla. Déjala derretir despacio, moviendo el cazo, y retírala del fuego en cuanto esté líquida: la quieres derretida, no dorada ni burbujeando con fuerza, para que la salsa quede cremosa y no con sabor a avellana.
- PASO03
Vierte la salsa picante, el vinagre, el ajo en polvo y el azúcar moreno. Bate con las varillas de forma constante hasta que la mantequilla y la salsa picante formen un líquido uniforme y ligeramente turbio, sin charcos de grasa sueltos en la superficie.
- PASO04
Vuelve a poner el cazo a fuego bajo y lleva a un hervor muy suave, batiendo sin parar. Sigue batiendo de 3 a 4 minutos hasta que la salsa quede brillante, lisa y justo lo bastante espesa como para cubrir el dorso de una cuchara. No dejes que hierva a borbotones, ya que podría cortarse.
- PASO05
Retira el cazo del fuego. Prueba con una cuchara y añade la cayena si quieres más picante y sal para realzar el sabor. Recuerda que la salsa sabrá más suave una vez repartida sobre las alitas, así que déjala un pelín intensa.
- PASO06
Usa la salsa templada: pon las alitas calientes y crujientes en un bol grande, riega con salsa suficiente para cubrirlas y mezcla hasta que queden brillantes. Espesa al enfriarse y se adhiere mejor cuando tanto la salsa como las alitas están calientes. Pasa el sobrante a un tarro hermético.
Make ahead
Prepara la salsa hasta con 2 semanas de antelación y refrigérala. Antes de servir, caliéntala despacio a fuego bajo sin dejar de batir para que la mantequilla vuelva a emulsionar en una salsa lisa y brillante; nunca la calientes a tope, porque podría cortarse.
Storage
Deja enfriar por completo y guarda en un tarro hermético en la nevera hasta 2 semanas. La mantequilla se endurecerá y la salsa puede parecer cortada en frío; recaliéntala con suavidad en un cazo o en el microondas en tandas cortas y bate hasta que vuelva a quedar lisa. También se congela bien hasta 3 meses.
Variations
Buffalo con más sabor
Incorpora con las varillas 1 cucharadita de salsa Worcestershire junto con la salsa picante para un sabor más profundo y con más umami. Ten en cuenta que la salsa Worcestershire tradicional lleva anchoas, así que la salsa deja de ser vegetariana y ahora incluye pescado como alérgeno.
Salsa buffalo vegana
Sustituye la mantequilla láctea por una mantequilla vegana en pastilla (no una crema untable de tarrina, que tiene más agua) y usa azúcar en lugar de miel. Derrite y emulsiona exactamente igual para una salsa sin lácteos y totalmente vegana.
Buffalo con miel
Añade 2 cucharadas de miel en lugar del azúcar moreno para un glaseado dulce, picante y pegajoso que se acerca al terreno de la miel picante. Ideal sobre alitas crujientes, sándwiches de pollo frito o coliflor asada.
Serve with
Nutrition per serving
Nutrition values are estimates based on the metric measurements. Adjust as needed.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la proporción de salsa picante y mantequilla en la salsa buffalo?
Una salsa buffalo clásica ronda las 2 partes de salsa picante por 1 de mantequilla: aquí, 1 taza (240 ml) de salsa de cayena por ½ taza (115 g) de mantequilla. Más mantequilla la hace más suave y untuosa; más salsa picante la hace más intensa y picante, así que ajústala a tu gusto.
¿Puedo preparar la salsa buffalo con antelación?
Sí. Esta salsa buffalo se conserva en un tarro hermético en la nevera hasta 2 semanas y se congela hasta 3 meses. Recaliéntala con suavidad a fuego bajo y bate para devolver la mantequilla a una emulsión lisa antes de mezclarla con las alitas.
¿Por qué se me separó la salsa formando una capa aceitosa?
La emulsión se cortó, normalmente por un fuego demasiado alto o por no batir lo suficiente. Mantén el cazo a un hervor muy suave, bate sin parar y, si se corta, retíralo del fuego, añade una cucharadita de agua fría y bate con fuerza para volver a integrarla.
¿Tengo que usar Frank's RedHot?
No, pero sí conviene una salsa picante a base de cayena, que es lo que da al sabor buffalo su acidez característica y su picante moderado. Sirve cualquier salsa de cayena estilo Luisiana comparable; las salsas muy avinagradas o muy ahumadas cambiarán su carácter de forma notable.
¿Cómo la hago más suave o más picante?
Para hacerla más suave, añade un poco más de mantequilla o una cucharada de miel y prescinde de la cayena extra. Para hacerla más picante, incorpora con las varillas la cayena opcional, un chorrito de una salsa de chile más fuerte o una pizca de chipotle molido hasta alcanzar el picante que prefieras.
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