Lángos — pan plano frito húngaro
La irresistible comida callejera frita de Hungría: un disco de masa esponjosa de levadura (a menudo con patata) estirado fino y frito hasta quedar dorado, hinchado y crujiente, luego frotado con ajo crudo y colmado de nata agria y queso rallado. El lángos es el olor de los mercados, las fiestas y las playas de Hungría: caliente, tierno, con ajo y goloso, para comer con las manos. Desde el clásico de nata agria y queso hasta cien coberturas cargadas, es puro placer reconfortante.
Prepara una masa esponjosa de levadura (a menudo con puré de patata incorporado para una textura tierna y esponjosa) y déjala fermentar hasta que doble. Divídela, estira cada trozo a mano formando un disco fino (un poco más fino en el centro) y fríelo en aceite caliente, dándole la vuelta una vez, hasta que quede hinchado y bien dorado por ambos lados. Escúrrelo brevemente, luego frota el lángos caliente con un diente de ajo crudo cortado (o pincélalo con agua de ajo) y cúbrelo a la manera clásica con nata agria y una generosa lluvia de queso rallado. Cómetelo enseguida, con las manos.
- Una masa blanda y bien fermentada (con patata queda extra esponjosa) es el secreto de un lángos ligero.
- Estírala fina a mano y fríela en aceite bien caliente para que se hinche y quede crujiente, sin absorber aceite.
- Frota el lángos caliente con ajo crudo y luego colma con nata agria y queso rallado.
Equipment
- Bol
- Sartén honda para freír
- Espumadera o pinzas
Ingredientes
Masa
- 400 g harina común (de trigo)
- 1 patata, cocida y hecha puré (opcional, para esponjar)
- 240 ml leche o agua templada
- 7 g levadura instantánea
- 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de azúcar
Coberturas
- Dientes de ajo (para frotar) o agua de ajo
- Nata agria (tejföl)
- Queso rallado (tipo edam o gouda)
- Aceite, para freír por inmersión
Elaboración
- PASO01
Mezcla la harina, la levadura, la sal y el azúcar, incorpora el puré de patata (si lo usas) y la leche o el agua templada, y amasa hasta obtener una masa blanda, lisa y algo pegajosa. Tápala y déjala fermentar hasta que doble, alrededor de 1 hora.
- PASO02
Divide la masa en 6. Sobre una superficie aceitada, estira y aplana cada trozo a mano formando un disco fino, un poco más fino en el centro (no lo estires con rodillo; hacerlo a mano lo mantiene ligero).
- PASO03
Calienta una buena capa de aceite hasta que esté caliente (unos 175°C). Introduce un lángos y fríelo, dándole la vuelta una vez, hasta que quede hinchado y bien dorado por ambos lados, unos 2 minutos en total. Escúrrelo brevemente sobre papel.
- PASO04
Mientras siga caliente, frota cada lángos por completo con un diente de ajo crudo cortado (o pincélalo con agua infusionada con ajo) para el clásico golpe intenso.
- PASO05
Úntalo con nata agria y espárcelo generosamente con queso rallado (el clásico «tejfölös-sajtos»). Sírvelo enseguida y cómelo con las manos.
Make ahead
Prepara la masa con antelación: puede fermentar despacio en la nevera toda la noche para más sabor y comodidad. Llévala a temperatura ambiente, luego estira y fríe los lángos al momento para servir, ya que hay que comerlos calientes. Ten las coberturas listas (ralla el queso, prepara el ajo y la nata agria) para poder servirlos justo cuando salen del aceite.
Storage
El lángos es estrictamente una comida callejera fresca y caliente: se pone correoso y aceitoso al enfriarse y no se recalienta bien, así que fríelo al momento. La masa se puede preparar con antelación (incluso con una fermentación lenta en frío para dar sabor). Fríe solo los que vayas a comer al momento, cubriendo cada uno recién hecho.
Variations
Tejfölös-sajtos
El clásico: frotado con ajo, cubierto con nata agria y queso rallado.
Cargado
Colma con coberturas: jamón, salchicha, más queso, incluso Nutella o mermelada para una versión dulce.
Solo ajo
La forma más sencilla y de toda la vida: lángos caliente frotado solo con ajo (fokhagymás).
Serve with
Nutrition per serving
Nutrition values are estimates based on the metric measurements. Adjust as needed.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el lángos?
El lángos es un pan plano húngaro frito por inmersión: un disco de masa esponjosa de levadura frito hasta quedar dorado, hinchado y crujiente, y luego tradicionalmente frotado con ajo y cubierto con nata agria y queso rallado. Es una comida callejera muy popular en los mercados, las fiestas y los lagos de Hungría, que se come caliente recién sacado de la freidora y con las manos. El nombre viene de «láng» (llama), porque antaño se horneaba junto a las llamas de un horno de leña.
¿Por qué añadir patata a la masa?
El puré de patata incorporado a la masa hace que el lángos quede especialmente blando, esponjoso y tierno, y ayuda a que se mantenga jugoso. Es una técnica habitual (aunque no universal); la masa solo de harina y levadura también funciona. La patata aporta humedad y una textura ligera y estupenda al pan frito. Si la omites, basta con mantener la masa blanda y bien fermentada.
¿Cómo evito que el lángos quede aceitoso?
Fríelo en aceite bien caliente (unos 175°C): si está demasiado templado, la masa absorbe aceite y queda grasienta. Estira la masa fina para que se cocine rápido por dentro, fríela solo hasta que quede hinchada y dorada (un par de minutos) y escúrrela brevemente sobre papel. Sírvelo enseguida; el lángos está pensado para comerse caliente y recién hecho, cuando está más crujiente.
¿Cuáles son las coberturas clásicas?
La más tradicional es la «tejfölös-sajtos»: frotado con ajo crudo, luego untado con nata agria (tejföl) y cubierto con una lluvia de queso rallado. La versión más de antaño es solo ajo. Más allá de eso, el lángos admite infinitas variantes: jamón, salchicha, más queso, o incluso versiones dulces con Nutella, mermelada o azúcar con canela. Ajo, nata agria y queso es la combinación icónica.
¿Puedo preparar la masa con antelación?
Sí: la masa se puede preparar con antelación e incluso dejarla fermentar despacio en la nevera toda la noche, lo que desarrolla sabor y resulta cómodo. Llévala de nuevo a temperatura ambiente antes de darle forma. La fritura, el frotado con ajo y las coberturas hay que hacerlos al momento para servir, ya que el lángos solo está bueno bien caliente. Ten todo preparado para poder servirlos recién sacados del aceite.
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